domingo, 29 de mayo de 2011

En el Tren (micro relato)

Tibio, atravesábamos el paisaje de olivares en el Cercanías.
De repente, me encontré con sus ojos sin quererlo.
Sublimes, un libro abierto. Estremecido, contuve la respiración, ella estaba atrapada por los mios, pude intuirlo.

El universo paralizado, el calor y el zumbido de los motores acompasaba mis latidos, el tren liviano meciendonos...ella y yo mirandonos, sentía tantas cosas al mismo tiempo.
Perdí la noción del espacio-tiempo, me disturbó, inoportuno, pensar que nos aproximábamos a San Fernando.

Me acerqué, ella también lo hizo, me acarició con una mano la mejilla.
No necesité más, le fuí a sus labios rojos, carnosos y la besé sin comedimientos.

“Pedro! Que coños te pasa?
"Despierta que hemos llegado, y límpiate esa boca, baboso de mierda,!
  -Dijo mi mujer, trayéndome de vuelta a tierra.